InicioQuienes SomosEl C.I.M.Comision DirectivaGrandes ExpedicionesGaleria de FotosContacto  Si ud. es socio ingrese como usuario

Menu
MenuShow/Hide content
tree-T.gif Recomendanos
tree-T.gif Proyectos
tree-T.gif Relatos 2007
tree-T.gif Relatos 2008
tree-T.gif Relatos 2009
tree-T.gif Relatos 2010
tree-T.gif Relatos 2011
tree-T.gif Relatos 2012
tree-T.gif Relatos 2013
tree-L.gif Galería de Fotos
DiscusiónShow/Hide content
tree-L.gif Libro Visitas
NoticiasShow/Hide content
tree-T.gif Enviar noticia
tree-L.gif Archivo de noticias
Descargas y EnlacesShow/Hide content
tree-T.gif Descargas
tree-L.gif Enlaces
EstadísticasShow/Hide content
tree-T.gif Estadisticas
tree-T.gif Top 10
InformaciónShow/Hide content
tree-T.gif Tu cuenta
tree-T.gif Listado de Socios
tree-L.gif Listado de Waypoints

Visitas
 Agreganos a favoritos
 Haznos tu pagina de inicio
 
 

Visitas

Vn. Inca Huasi 1.989





Expedición Inca ’89.
 
Cerros: Inca Huasi y San Francisco – 7 al 19 de enero de 1.989.
 
En esta etapa de realizaciones novedosas en el seno de la Agrupación para expediciones de alta montaña, accedemos a dos seis miles a la alpina.
El proyecto dice de un desafío costoso, no exento de dudas y dispuesto a extraer de quienes la emprenden toda la dedicación, imaginación y sacrificios para lograrlo.
Por vez primera, prescindimos de transportar cargas de aproximación en mulas y de los servicios de guía (baqueano). Por ello, la preparación del grupo integrante se orientó a recolectar información y a extremar entrenamientos.
Entre las preparaciones, se incluyeron cursos de primeros auxilios, optimización de equipos, vestuario, alimentación y comunicaciones. Además de prácticas de escalada y ascensiones varias, entre ellas las más notorias fueron las realizadas a El Manchao, con travesías hasta la villa de Pomán, muy novedosas hasta entonces.
Valerse por sí mismos pasó a ser moneda corriente en esta empresa, recursos propios afloraron y dieron forma a una de las más bellas expediciones registradas hasta la fecha.
 
Transitamos hasta el fondo de una suave quebrada con ligera ascensión, luego de bordear el plateado espejo de la laguna San Francisco, por un terreno de grava y arenisca volcánica; algunas parinas levantan vuelo observando desde lo alto las aguas salitrosas, y a aquellas que empollan en sus márgenes.
Es nuestra primer jornada, y nos embelesan los colores y todos sus matices, el aroma cordillerano se impregna en nuestra piel.
Aclimatación en el campo base, adecuación de equipos, largas mateadas en derredor del fogón tienen un testigo incólume: el Inca Huasi.
 

El Campamento Base después de una nevada; al fondo el Inca Huasi.
 
Debemos buscar agua en proximidades de la laguna, más de una hora de marcha de ida y luego excavar el lecho de deshielo del San Francisco, forma parte de nuestra diaria rutina.
Dos años atrás, hubo amor a primera vista, cuando desde la cumbre del Ojos del Salado (Expedición Kuntur 1.987) se gestó algo que nos desvelaba, y acá estamos.
En el trascurso de los días, toma forma concreta nuestro ascenso. Conformamos dos cordadas de cuatro integrantes: Rudy Bulacios, Rubén Perea, David Lucero y Oscar Agüero es la primera en partir rumbo al primer campamento de altura. La segunda estaría conformada por: Víctor M. Bulacio, Víctor C. Bulacios, Raúl Herrera y Ricardo Barrionuevo.
12 de enero de 1.989, son las 06:00 horas (hoy cumple años mi mamá Emma: y se lo dedico). Luego de un padrenuestro frente a nuestras banderas (nacional y A.M.C.), iniciamos la marcha hacia el primer campamento de altura.
A las 11:45 horas arribamos a un portezuelo luego de un fuerte acarreo de arena (pómez). Recuperamos fuerzas, pues el sol es muy intenso. Un poco más de una hora después, estamos en el centro del volcán negro en medio de sus seis cráteres; una inmensa gama de colores de la roca entre ocres, colorados, violetas y sepias nos recuerdan por instantes ya la ausencia total de vegetación.
Descendemos hasta una quebrada y nos situamos al pie NE del Inca Huasi. Alrededor de 5.050 m.s.n.m., hay agua que proviene de los primeros nevés. Decidimos armar el primer Campamento de altura. La temperatura es de 11º C a esta hora, 14:30.
 

Campamento de Altura Nº 1 a 5.050 m.s.n.m.
 
Luego de una buena comida, decidimos tomarnos una reparadora siesta. Antes de que oscurezca, recogimos agua pues luego se congela. Esa tarde a las 16:00 horas, la temperatura ascendió a 24º C, hay buen sol y sin viento.
Amanece y nos contactamos vía handy con el “Bicho” Romero en el Campamento Base, y a esta hora inicia su ascenso la segunda cordada; desayunamos e iniciamos el ascenso por nieve –son las 08:00 horas y la temperatura es de –7º C– (la pendiente es de aproximadamente 30º), hacia un portezuelo entre el Inca Chico y la pared SE del Inca Huasi. Armamos nuestro Campamento de altura Nº 2 a 5.800 m.s.n.m.
Hace mucho frío y el viento sopla desde en NE. A las 13:25 horas armamos la carpa sobre nieve semi sólida. Derretimos nieve para beber de inmediato. La sed es incontrolable a pesar de la temperatura (-4º C).
Alrededor de las 14:00 horas dejamos de tener sol directo y aún dentro de la carpa, usamos anteojos por el intenso brillo de los rayos en la nieve. Luego de las 20:00 horas y de una ligera cena, comienza una nerviosa vigilia y diseñamos en nuestras mentes la jornada que nos espera. “Padre nuestro que estás.....”
Estamos al acecho de un silencio inconmovible. La luna intercambia toda su platería con el níveo paisaje del Inca Huasi. Somos un efímero punto engarzado en la orfebrería del Creador.
Hoy es el día: “VAMOS A LA CUMBRE”. 14 de enero, son las 04:00 horas, –4º C, desayuno hidratado, mochila de ataque y cámaras fotográficas. Ajustamos crampones, pues ascenderemos una pared nevada de aproximadamente 65º. Cuando la superamos, comenzó un terreno mixto ya con nieve más blanda pues el sol le daba de frente; desde acá debimos turnarnos para abrir huella.
Mas adelante y en dirección SO, vemos un filo cumbrero con acantilados rocosos y lo elegimos para transitar. Por este corredor seguimos abriendo huella y aquí el piso de la cornisa es nuevamente mixto.
El cansancio crece, es la hora 15:30 y el “perfume” de la cumbre ya se respira. Rudy se adelanta en este tramo seguido por David, Oscar y Rubén.
Accedemos a un roquedal al final del corredor con unas gruesas vetas de mineral de azufre intercalándose con roca descompuesta. Aquí escalamos una corta pared de unos cuatro metros y al transponerla vemos la Cumbre a unos ochenta metros. Densos nubarrones se aproximan empujados por el viento desde el SO proveniente del lado chileno.
A unos metros de la roca que atesora los testimonios de cumbre está sentado Rudy. Llegamos con David, Oscar y luego Rubén. Es la hora 16:17 cuando clavamos nuestras piquetas en la apacheta de la “Casa del Inca”.
 

David Lucero y Rudy Bulacios en la cumbre del Inca Huasi.
 
Rubén Perea y Oscar Agüero en la cumbre del Inca Huasi.
 
Intercambiamos testimonios y tomamos breves fotos, pues nos toma una tormenta muy fuerte de viento con descargas eléctricas que nos recorren todo el cuerpo. El oscurecimiento es casi absoluto, iniciamos el descenso muy estrechos para tener contacto visual, pues no teníamos cuerdas. Por largos toboganes nevados, el deslizamiento que practicamos acuclillados nos facilitó arribar rápidamente al Campamento de altura Nº 2, siendo las 21:45 horas.
Raúl Herrera y Víctor César Bulacios nos aguardaban; debido al fuerte temporal ya desde el Campamento de altura Nº 1, habían desistido y regresaron al Campamento base Ricardo Barrionuevo junto con Víctor Manuel Bulacio.
Amanece el día 15 con un buen tiempo, sol brillante y sin viento. No se aconsejó la continuación de la segunda cordada, pues la disminución de sus integrantes a la mitad y las condiciones climáticas que subsistían cercano a la cumbre, lo tornaban sumamente riesgoso.
Saboreamos en silencio el día de cumbre, pero hoy damos rienda suelta y recién ahora podemos comunicarnos con el Campamento base. Desandar este azaroso camino lleno de nostalgias frescas, no podemos evitar darnos vuelta las miradas hacia uno de los colosos de los Andes que nos albergó por unas horas.
En nuestro plan de expedición todavía quedan días para completarlo, y como a la segunda cordada no le fue posible el Inca Huasi, se harán dos intentos al San Francisco: una cordada se proyectó para el ascenso en una sola jornada y la otra en dos.
Se ajustan equipos y alimentos de altura durante el día 16. El primer grupo lo integran: Rudy Bulacios, Alberto Perea, David Lucero y Víctor M. Bulacio. Una hora después, parte el segundo grupo: Rubén Perea, Ricardo Barrionuevo, Raúl Herrera y Víctor C. Bulacios. Es un día luminoso pero con fuerte viento desde el norte.
Desde el Campamento base observamos la trayectoria de las dos cordadas, prismáticos mediante. Al mediodía, recibimos por radio la novedad del regreso de David, debido al intenso dolor que le provocan las quemaduras del rostro. El segundo grupo instala campamento al mediodía a una altura de 5.200 m.s.n.m., están en contacto con los primeros nevés.
A las 13:05 horas recibimos la llamada desde la cumbre. Rudy da cuenta de ella, sigue la voz entrecortada de Alberto por su emoción, y desde ahí en un “dúplex” logrado por Hugo Romero recibe el saludo de su esposa. Mucha nieve blanda y vientos que soplan alrededor de los 100 Km/h.
Víctor Bulacio, luego de reconocer unos yacimientos arqueológicos de altura, regresa al Campamento base. Alberto junto con Rudy, toman contacto con la segunda cordada en su descenso, que les aguardan con un caliente caldo, pues la temperatura ha descendido considerablemente. Llegan al Campamento base a las 20:00 horas.
En las primeras horas del día 18, nos comunicamos con Rubén en el Campamento de altura Nº 1: con una pequeña variante en la ruta del grupo Nº 1, ascienden los andinistas por el filo SSO, con gran esfuerzo; las condiciones climáticas son similares a las del día anterior. Alrededor de las 14:10 horas, oímos los vítores de una nueva cumbre sumada a esta expedición, continúa el fuerte viento y la temperatura es de –2º C.
Ninguna de las dos cordadas lograron encontrar testimonios de cumbre anteriores. Construyeron una apacheta y depositaron los testimonios de la A.M.C. – Inca ‘89. Cerca de las 21:00 horas llegan al Campamento base.
Los sonidos, sus ecos, el ulular del viento cordillerano, componen junto a vicuñas, zorros, parinas (cisnes rosados) y mínima vegetación, esa magnífica composición cuyo fondo rocoso alberga una cobertura siempre nevada. Un paisaje que nos hace olvidar el agotamiento físico.
Creímos en nosotros, y como un humilde aporte a nuestra Institución, podemos afirmar que éste emprendimiento debe animar otros. La convivencia del hombre montañero en armonía con la naturaleza, nos impulsa a un respeto absoluto en su fina trama.
 
 
 Oscar A. Agüero
Jefe de Expedición









Copyright © por Agrupación de Montaña Calchaquí Derechos Reservados.

Publicado en: 2009-04-03 (4630 Lecturas)

[ Volver Atrás ]